Un Miércoles me vestí de malandra con mis pantalones de cuero y mis botas de Jacinta Metalera. Me dejé la mata suelta y me fuí a la escuela. Estaba en la esquina de una calle (es-pe-ran-do el mi-cro-bus) abajo de la banqueta con los audífonos puestos de seguro escuchando una canción de Belanova o de Panda o de Allison o de Ximena Sariñoña o de Jessy Bulbo (al fin y al cabo todos vienen siendo la misma mierda) y de repente se detiene enfrente de mi un señor cuarentón, con su chamarra de piel y bad to the bone y me dice:
"sddgfsdfd jdhjvsd ¿llevooooo?"
Fue lo único que entendí y me hice pa´trás porque pensé que me había dicho que me llevaba pero no a algún lugar si no más bien me "llevaba de corbata" como dicen las abuelas chismosas. Entonces que me sonrié, le sonrío porque yo no sabía ni que y como se me quedó viendo esperando respuesta entons que le digo
"¿Cóóóómo?"
Me quité los audífonos y me dice
"¿A dónde vas? Si quieres te llevo"
Chale. Pude haber llegado de aventón a la escuela como la vez del micro... nomás que ora en una Harley...
PERO, pero, ¿qué tal si ese señor era tan bad-bad-bad to the bone y me aventaba en un arroyo... vehicular? Nomás le dije "No, gracias" y cuando se fue me guiñó el ojo. Re sexy él.

1 comentarios:
quee miedoooo!!! y que espectacular, a mi me han ofrecido aventones en convertibles rojos (horribleees, odio los convertibles, la cosa màs naca del mundo), en trocas destartaladas, en bicis y una vez tambièn en autobus, pero nunca en una harley, te envidio...
jajaja saluditos!!
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